De aquella piscina recuerdo los juegos casi multitudinarios,el colchón
flotante
que cada año,mi marido me regalaba para mi cumpleaños
Esta piscina es pequeña,más íntima.
Pero a sus ocho y seis años,me cabe el orgullo
de haberlas visto perder el miedo al agua día a día.
Aquella mocosa,que en la piscina grande disfrutaba
tanto mientras su hermana aprendía a caminar sobre
el cesped .
Manguitos,flotador,pinzas de la nariz,diadémas....para
terminar como anoche,saltando "a pelo" durante horas.
Ayer se despidieron de mí,que se marchan a la playa.
Y al marcharse,tambien le dijeron adiós a la piscina.
(y me pidieron que en la casa del pueblo,en la azotea,les pongamos
una piscina,aunque sea de plástico)
He de confesaros que el ruido del agua,el frescor en las noches de cena al aire libre...............no me han compensado en exceso estos años.
SOY DE SECANO.